El Amargasaurus tiene suerte, su nombre quiere decir “Reptil de la Amarga” ¡por fin encontramos un nombre puesto “por algún motivo más allá del aspecto físico”!; encontraron sus huesos cerca del río La Amarga (Patagonia Argentina), los paleontólogos Leonardo Salgado y Fernanda Ojeda, ambos argentinos, lo hallaron en 1991. Es uno de los dinosaurios con menos información hasta la fecha, porque no hace tanto que fue descubierto y en realidad, sólo se han encontrado los restos de uno, eso sí, está casi completo.amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (1) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (1) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (2) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (3)

Saurópodo herbívoro, con cuello corto y con la agilidad para poder incorporarse para alcanzar las hojas más altas. Vivió durante el Cretácico, unos 130 millones de años atrás y se supone que, por lógica, lo hizo en América del Sur, es el único sitio donde han encontrado fósiles de él hasta la fecha. Se calcula que alcanzaba las 8 toneladas de peso y con unos 10 metros de largo del hocico a la cola y 4 m. de alto, se quedaba en el ranking de los “saurópodos medianos”, recordad que los hay mucho más grandes. amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (1) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (1) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (2) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (3) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (4)

El Amargasaurus era un “dejado” con sus huevos, los ponía y pasaba de ellos totalmente, sólo se preocupaba de alimentarse todo lo más que pudiera, dado que no paraba de trasladarse en busca de comida, no tenía tiempo para “cuidar de sus crías”. Los abandonaba a su suerte. Éste también tragaba piedras, dado que no masticaba prácticamente las hojas, las engullía sin más, necesitaba los gastrolitos que hicieran lo que no hacían ellos: destrozar lo ingerido en el estómago, para poder digerirlo. Eso si, tenía la dentadura perfecta para arrancar plantas a una velocidad pasmosa, a la misma velocidad que se las tragaba… Viajaban en manadas consumiendo todo lo que hubiera comestible en una zona, cuando acababan con ella, seguían camino en busca de más y más comida.amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (1) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (2) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (3) amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es (4)

Sus espinas (las más altas de los Saurópodos), conectadas a las vértebras, se bifurcaban, lo que les hace muy especiales, además de ser increíblemente útiles para ser presas “difíciles de tragar” por culpa de dichas espinas, se cree que se “comunicaban” con los de su especie con ellas y por supuesto también se teoriza con que formaban parte del ritual para atraer pareja, cuanto más grandes y llamativas las espinas, más posibilidades de “ligar” 😀 Aunque lo más seguro es que les sirvieran para regular su calor corporal y evitar morir por el calor, no lo soportarían; puede que pudiera moverlas en forma de abanico y ésta ventilación les hiciera rebajar las altas temperaturas internas, no paraban de moverse y de comer, ésto les subiría dicha temperatura y su organismo no tenía otra fórmula para regularla (no sudaban, vaya).amargasaurus-dinosaurios-fotosdelanaturaleza.es

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